Las pantallas no pueden sustituir a la educación presencial

La frase del titular es de Aideko López de Arbina. Es profesor de la Ikastola Armentia -coordinador de BH-, además de padre en la Ikastola.

Desde el inicio de la pandemia, y obligados por las circunstancias, la educación on line ha experimentado un notable aumento en todos los centros educativos, incluida la Ikastola Armentia. “En nuestro caso” nos ha explicado, “el alumnado que estaba confinado podía seguir sus clases a través de meet”. Ha sido un proceso que Aideko ha seguido de cerca, y aunque reconoce sus ventajas, “está claro que en una situación como esta ha sido una valiosa herramienta de trabajo”, no cree que pueda sustituir a la educación presencial. Es una opinión compartida por los y las responsables de la ikastola, que la ven como una medida extraordinaria para una situación todavía más extraordinaria, y no prevén que esta dinámica vaya a tener continuidad a medida que la pandemia vaya remitiendo. 

En palabras de Lopez de Arbina “en primer lugar, porqué Armentia Ikastola se basa en la educación presencial, es su esencia. Venir a la ikastola, relacionarse con el alumnado y el profesorado, hacer vida dentro y fuera del aula, son elementos imprescindibles en el proceso de socialización y enseñanza del alumnado”.

Añade que “como familias, ha sido tranquilizador que cuando estaban confinados nuestros hijos e hijas pudieran conectarse por meet, pero tenemos que tener claro que no es lo mismo estar en clase que seguirla a través de un dispositivo electrónico”.

Hay varias razones detrás de esta afirmación: para empezar, las cámaras toman un punto fijo, ya sea profesor o pizarra, lo que dificulta y condiciona mucho la capacidad de concentración del alumno o alumna. Por otro lado, la posibilidad de participar, hacer preguntas o dar respuestas no resulta nada fácil, “por lo que a la distancia física se le suma una distancia emocional que dificulta el aprendizaje”, según el docente de Armentia Ikastola. Y para terminar, “no hay que olvidar que en una situación normalizada, el alumno o alumna que se queda en casa suele estar enfermo o enferma, y es un proceso que hay que respetar. Como familias, muchas veces nos asustamos si falla una o dos semanas, pero es mejor recuperarse bien e ir cogiendo la marcha poco a poco que seguir la materia de una forma forzada”. 

En resumen: la educación on line puede ser un valioso complemento respecto a la educación presencial,  pero nunca su sustituta.