La semana pasada el alumnado de 1º de Bachillerato tuvieron la oportunidad de reunirse con el artista y performer Abel Azcona para hablar directamente de su trayectoria, su proceso creativo y el significado del arte. Tras el encuentro, nos hemos reunido con ellas y ellos para recoger lo vivido y las reflexiones que les generó.
Desde el principio se creó un ambiente natural y cercano. Izaro Larrea lo resumió así: "Estuvimos muy a gusto; percibimos a Abel muy cercano, era fácil hablar con él". Esta cercanía les permitió comprender mejor su arte y su mensaje. En palabras de Izaro, "el arte no lo hace para el, es para los demás, para crear conciencia en la sociedad; eso le da más peso". Las y los alumnos también subrayaron que a través de su trabajo da visibilidad a temas tabú que son frecuentemente silenciados.
Urko Murgia destacó la autenticidad de las performances: " No las prepara; lo que hace es real, no es un teatro" . Precisamente esta difuminación de la frontera entre el arte y la vida fue uno de los aspectos que más impacto generó en los estudiantes.
Por su parte, Ane Lopez destacó el valor pedagógico del encuentro: " Conocer el proceso artístico de Abel de primera mano ha sido muy valioso" . La comprensión de los procesos internos del artista les brindó una nueva mirada a su obra.
Las vivencias personales de Abel también dejaron una gran huella. Mikel Berganzo confesó: " Ha sido muy duro escuchar su historia; me ha sorprendido mucho la libertad que tiene de hablar de estos temas". Su capacidad para compartir sus heridas transmitió a muchos una fuerza especial.
A veces fue incómodo, a menudo emotivo, pero sin duda enriquecedor.
En definitiva, este encuentro ha ido más allá del arte: se ha convertido en un espacio para hablar de heridas, libertad, empatía y expresión. A veces fue incómodo a menudo emotivo, pero sin duda enriquecedor. La entrevista con Abel Azcona ha dejado claro que el arte tiene la capacidad de hacer preguntas, cuestionar los límites y mirar la realidad de otra manera.
Y este ha sido quizás, el mayor aprendizaje que han dado a su clase de Educación Artística las profesoras Maitane Unanue y Ane Muñoz.